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Primero que nada quisiera agradecerle a Michael Mo por haber creado el Escape Esmeralda
y por haber sido tan generoso y haber pagado por las habitaciones del hotel por
todos los 33 lideres, por la transportación y por la cena en Crustcean en
Beverly Hills. Esta es una señal de un verdadero líder qué
es desinteresado, atento y considerado con su equipo. Es por eso es que estoy orgulloso
de trabajar junto con Michael en nuestra misión en crear una mejor salud,
bien estar y éxito financiero para todo el mundo.
Bueno todo comenzó el Jueves al medio día, todos llegaron al Hotel
Marriot en Balwin Park, CA. Yo llegue al hotel aproximadamente a las 2 pm y todos
ya se habían registrado y nos juntamos y platicamos. Había una sinergía
entre todos los Distribuidores. Era obvio que todos estaban emocionados de estar
juntos, algunos dijeron que estaban emocionados de estar en el Consejo de Fundadores
con Michael y conmigo.
Conforme estuvimos hablando, el tiempo se paso muy rápido, duramos 2.5 horas
platicando. Después de darnos cuenta que se nos habia pasado la hora del
almuerzo decidimos irnos directos a la cena. Ya que estuvimos un poco temprano para
la cena, nos detuvimos en South Coast Plaza en Orange County, uno de los centros
comerciales más extravagantes en California donde la gente del Condado de
Orange que son exhuberantes, ricos y opulentos hacen sus compras. Fue gracioso como
nos distinguimos como un dedo pulgar adolorido ya que eramos un grupo con diversas
etnicidades, quienes ibamos bien vestidos y estabamos juntos como si nos hubieran
unido con resistol. Mientras Michael iba al frente del grupo dirigiendolos, caminando
por el centro comercial, era como un pato y sus patitos siguiendolo. Era sorprendente
para mi, simplemente nos veiamos fuera de lo común. Por supuesto, que todos
ya debemos saber que no hay nada común o normal sobre nosotros. Hacemos todo
lo posible por no ser normales....lo normal no funciona. Como puede ver
con la enconomía de hoy, la normalidad como la conociamos es una catástrofe.
Nos detuvimos en la sección de restaurantes y cuándo estaba sentado,
todos se juntaron al mi alrededor y me hicieron todo tipo de preguntas sobre mi
persona y sobre el negocio. Pude ver que algunos eran penosos y reservados mientras
que otros hasta se escondían. Pude sentir que también hubieron personas
que estaban intimidados. Se sentían como que no pertenecían a este
grupo élite. Pienso que en ese momento hice lo posible por calmar sus mentes
y les hice saber que el ser sobresaliente y ser un gran ser humano no es tan intimidante
y que tampoco es difícil de alcanzar. Yo entiendo de donde vienen porque
en alguna ocasión yo estuve ahí. Usted ha leído sobre grandes
personas que son exitosas, intocables y simplemente se ven como leyendas, como que
no fueran reales. De hecho, la gente con éxito deberían ser simples
y muy al alcance. Mientras estaba teniendo esta conversación, Allen Ngo,
Joe Chui y Warren Ngeouyang estaban filmando y tomando fotos. En este momento estaba
consumido por un círculo de gente haciendose parte de esta conversación.
Todos los clientes del centro comercial no podían evitar deternerse y escuchar
con curiosidad. Fue muy intrigante para mi porque pude ver dos tipos de mundos de
personas haciendose parte de este tema en un lugar muy superficial. Pude ver la
curiosidad de los ciudadanos normales del Condado de Orange preguntandose qué
es lo que estaba sucediendo; en realidad estabamos creando una escena. Michael se
dió cuenta que estabamos creando una escena que decidió llevarse al
grupo al restaurante.
Cuándo llegamos a El Torito en Irvine encontramos a Dan, Mike, Roy y Thien
(de la oficina administrativa) con equipo de cámaras y video. Ellos grabaron
y fotografiaron nuestra entrada al restaurante causando una pequeña conmoción
ya que las personas tenían curiosidad de saber quienes eramos. Siempre he
tenido la curiosidad de saber que estarán pensando estas personas que no
son parte de la compañía.
Todos los empleados de la oficina administrativa estuvieron ahí ya que Michael
los invitó a que nos acompañarán a cenar. Esta es la temporada
en la que a Michael le gusta que nos juntemos para celebrar el cumpleaños
de Telicia, Azya, Cynthia y el mio. Cuándo me acerque a saludar a los empleados
vi caras conocidas pero no podia ponerles nombre. Ella me dijo “¿No
me conoces?”
Le dije “¡Sí!” Era Ana Lorena, una empleada del Centro
de Distribución de México.
Conforme pasaron las horas, todos disfrutaron de la comida y la conversación;
los Distribuidores estaban emocionados en conocer a los empleados y vice versa.
Habían muchas conversaciones entre los mejores Distribuidores y los Empleados
porque hay tantas actividades en las que los empleados apoyan a los Distribuidores
con tan solo una oportunidad al año para pasar un tiempo cara a cara en persona.
Esto ayudo a fortalecer los vínculos entre ellos y le dio un aumento a la
moral de todos. Nuevamente, tengo que agradecerle a Michael por su insistencia,
de otra forma no nos hubiramos juntado.
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